>Blogopodium: Eugenio Montejo

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Como se esperaba, la blogósfera venezolana dedicó la última semana a recordar a Eugenio Montejo. Muchísimas notas de lectores dolidos por la pérdida; bloggers que copiaron sus poemas, versos lamentando su muerte, recuerdos de las ocasiones en las que lo vieron declamar e intentos de escribir con palabras de poeta. Más que comentar sobre el vacío de los versos venezolanos sin Montejo, cabe apuntar que los venezolanos se despiden otra vez de uno de sus poetas en momentos en que más los necesitan.

Un recorrido por estos homenajes en la red confirma la importancia de Montejo entre los lectores actuales. No bien se supo la noticia de su muerte ya eran muchos los blogueros, dentro y fuera de Venezuela, que publicaban notas y poemas para recordar al autor. Gracias al blog Argonáuticas (http://argonauticas.blogspot.com) pueden encontrarse vínculos a páginas con buena parte de la obra del poeta; y también al libro en el que Peter Boyle compila la traducción literaria de algunos de sus trabajos: The trees (libro que, por cierto, luce en la portada una cinta en una esquina con la promesa de que son los mismos, mismos poemas que aparecieron en la película 21 gramos).

En Afinidades selectivas (http://panfletonegro.com) puede encontrarse una grabación del poeta leyendo uno de sus trabajos, algo que seguramente tocará la vena de muchos de los que lo han escuchado leyendo en primera fila. Imágenes urbanas, por cierto, (imagenes-urbanas.blogspot.com/)resaltaba esa virtud del escritor, lo embriagante de su voz y la gran impresión en los que asistían a las lecturas; cosa que se confirma en la cantidad de gente que entre sus líneas recuerda con mucho cariño las lecturas en las que oyeron al autor. “Debo decir, ahora, que cada encuentro, por breve que fuera, con Montejo, tuvo siempre esa riqueza. Sí, concuerdo con la sensación de algunos, quienes lo conocieron, que ojalá hubiese habido más encuentros.” (http://escritodemadrugada.blogspot.com)

Lo que más se recuerda de la obra de Montejo es el éxito en la cacería tan difícil de los versos sobre amor y erotismo. Como resultado, las palabras de un venezolano de este tiempo sirvieron de espejo para muchos dentro y fuera de su sitio de origen. De hecho, en una entrevista del diario El País, Montejo se agarró de un pensamiento de Yeats para sostener que se pertenece más a un tiempo que a un pueblo: “Uno sintoniza más con sus contemporáneos que con sus paisanos o con sus coetáneos. Yo tengo menos que ver con un venezolano del siglo pasado que con alguien de otro país pero con las preocupaciones de hoy.” En cualquiera de los casos, el autor representa toda una medalla para la gente que habita en este espacio, por lo que no es difícil concordar con el pensamiento de José Urriola (http://joseurriola.blogspot.com) en su post dedicado a nuestro querido Montejo: Se murió uno de los nuestros”.

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