Algunas líneas sobre el inglés y las lenguas en los estudios post coloniales

>

Como cierre de la carrera en Idiomas Modernos que hice en la UCV escogí estudiar dos temas de la bellísima novela de Arundhati Roy, The God of Small Things para mi trabajo de grado. Por un lado, quise hacer un estudio de los problemas de casta y por otro de los conflictos de género en la novela. La gente que ha pasado por ese camino no se va a sorprender si cuento aquí que el camino del trabajo de grado fue un pequeño via crucis con unos cuantos clavos a los que no les vi la utilidad. No quiero decir con esto que un trabajo de grado no sea útil, muy al contrario, es un paso necesario para la madurez académica. Sin embargo, este sistema en el que se cree que para enseñar hay que hacer sufrir hace que muchos alcancen la totalidad de los créditos y la experiencia universitaria, pero que no lleguen al final a ponerse a toga y el birrete.
Dejemos, sin embargo, esa discusión para otro momento. Lo que traigo para compartir aquí es una pequeña parte de ese trabajo. Debo decir que esta novela de Arundhati Roy (hasta ahora su primera y única) es un trabajo maravilloso que merece estudios en muchas de sus capas. Dentro de lo que yo estudié, una de las partes que más me cautivó fue justamente el uso de la lengua. Una forma más de mirar The God of Small Things es observarla dentro del contexto de los estudios post coloniales, y subrayar que fue escrita en el inglés que permanece en la India tras la partida del Imperio Británico. Junto con otras obras, el trabajo de Arundhati Roy es una muestra del resultado de la expansión de una lengua.
Entre lo que se discute cuando se habla de literatura post colonial, están las comunidades y las culturas que muestran los resultados del paso de los colonizadores. Los estudios de los que yo eché mano hablan particularmente del Caribe y del Subcontinente, pero estos son puntos de vista que bien tienen ejemplos en muchísimas otras regiones. valga nombrar entre ellas, por supuesto, las comunidades hispanas. En cualquier caso, dentro de la historia de la India como colonia, que comienza cuando la América Latina que yo conozco ya empezaba a verse independiente de España, la lengua viene como un elemento que sirvió para amalgamar varios grupos y armar un cierto orden al estilo de la corona británica. Hoy en día el inglés de la India trae consigo muchísimas huellas históricas que hablan de cultura, de dominación, de independencia, pero también de apretura, de avance, de globalización. La fuerza tan antigua de la India dominó y sedujo también a todo un idioma, pues la historia del inglés abre uno de sus capítulos más fascinadores cuando se expande por esa región.
Según Ismail S. Talib las antiguas colonias británicas cuestionaron el hecho de mantener el uso del idioma inglés luego de lograr la Independencia. Sin embargo, las apreciaciones sobre este punto en las distintas colonias fueron divergentes. Una de las principales preguntas, señala el autor, era determinar si mucha de la gente que hablaba inglés lo hacía por ser éste su idioma materno o por ser una lengua impuesta a ellos. Debe notarse que en muchos contextos, el uso de la lengua inglesa viene como algo natural, apreciado durante los tiempos coloniales y rechazado una vez que se quiere encuadrar la identidad para responder con fuerza a la dominación. Así Braj Kachru hace notar la neutralidad social del idioma en el contexto post colonial de la India:
El inglés tiene una ventaja clara en cuanto a actitud y lingüística: ha adquirido neutralidad en un contexto lingüístico en el que las lenguas nativas, dialectos y estilos algunas veces adquieren connotaciones no deseadas. Mientras los códigos nativos están funcionalmente marcados en términos de casta, religión, región etc., el inglés no tiene tales ‘marcas’, al menos no en el contexto no nativo.
Talib señala también que el uso de los dialectos en los trabajos literarios no proviene únicamente de la imaginación de los autores. Se basa en palabras reales que junto con los aspectos del imaginario o préstamos de otros escritores, constituye un estilo nuevo que forma parte de las principales características de la lengua en la literatura post colonial. De aquí se desprende entonces un nuevo argumento sostenido por Judith Plotz a través de R.K. Narayan en su ensayo Jane Austen goes to India. La literatura escrita en inglés continúa floreciendo en la India, y el idioma pasa con ello por  proceso de “indianización” a través de escritores como Arundhati Roy, que escriben novelas que son leídas a lo largo y ancho del mundo de habla inglesa.
En síntesis, tomando las palabras de Talib (2002):
La literatura post colonial continuará creciendo, quizás con mayor florecimiento que en la propia Inglaterra. En muchas formas, el inglés y la literatura escrita en él hace mucho que dejó de ser patrimonio exclusivo de los ingleses. El crecimiento de la lengua y de los trabajos artísticos que lo utilizan, incluyendo la literatura, es sin duda asistido por el valor práctico de la lengua.
Con esto nos quedamos bastante cortos. No me parece, sin embargo, que hayamos empezado con el pie izquierdo a explorar las expansiones lingüísticas y cómo las culturas se hermanan en el natural acto del habla. Empezar por explorar el imaginario post-colonial abre muchísimas puertas. Después de todo, al escudriñarlo todo y sacar lo bueno, quizás podamos hacer un buen balance cuando pensamos en las lenguas que hoy describen nuestros mundos y que nos conectan a la vez con muchos otros. Jamás se dejarán de lamentar las pérdidas que vienen con las dominaciones y la violencia, pero ya estando de este lado de la historia y conociendo al mundo por sus lazos armados con palabras, podamos también decir que las lenguas, como las personas, cambian y evolucionan diferente cuando salen a vivir fuera de casa.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *