>Las dos sílabas de la palabra tuyo

>

Hubo una corta época en la que me dediqué a escribir reseñas de bodas para una revista social. No me enorgullezco, pero sí admito que fueron las primeras veces que me atreví a escribir algo que más de cinco personas pudieran leer. Hace años que me dejé de eso, pero debo admitir sin embargo que aprendí cosas muy divertidas en ese trabajo. Por ejemplo, que la novia se para a la izquierda porque tradicionalmente, el novio la secuestraba y por eso, debía dejar el brazo derecho libre por si la venían a buscar y debía defenderse; que la cola del vestido simboliza la descendencia y que así como de este lado la pureza es blanca, en Oriente se viste de rojo.

Como dije, hace tiempo que me dejé de eso, pero a pesar de la falta de práctica, hoy quería hacer una reseña especial aquí porque una de mis más queridas amigas (no voy a poner “dio el sí” ni “celebró su compromiso”… basta de eso) se lanzó a la aventura de ser grande con quien, estoy convencida, es el mejor de sus compinches.

La cosa es que esta reseña se me hace algo complicada… porque no puedo usar nada del lenguaje de las reseñas comunes. Si la novia se vistió de hada y llevaba flores de colores cerca de los pies descalzos y el novio la invitó cantando a esconderse bajo las alitas de una mariposa… ¿cómo hago?

No es cualquier boda, y definitivamente, no es cualquier novia.

… Pero bueno, como dije al empezar este blog, soy una copiona orgullosa. Así que me voy a ayudar con un extracto que tiene mucho que ver con lo que hago aquí, que explica muy bien esta fase del amor y que dedico a Amanda y a Daniel que se lanzaron a la locura maravillosa de casarse… y además el día de Reyes…

“Cierto, vivir es una condena pero asimismo es una
elección […] En el encuentro
de amor los dos polos se enlazan en un nudo
enigmático y así; al abrazar a
nuestra pareja, abrazamos a nuestro destino.
Yo me buscaba a mi mismo y en esa
búsqueda encontré a mi complemento
contradictorio, a ese tú que se vuelve yo:
las dos sílabas de la palabra
tuyo…”

Octavio Paz

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *